Brasília, 23 de Mayo de 2013
Querida Elena:
¿Cómo estás? Te escribo para hacerte un invite. En verdad, sé que lo aceptarás, pues ya te veo disfrutando de los encantos de la ciudad de Pirenópolis. Yo, Júnior, Ana Carolina y Ana Luísa pasamos el último fin de semana allí y nos encantó, así que volveremos en las vacaciones de julio. ¿Qué te parece?
Te contaré un poco sobre este encantador lugar. Pirenópolis fue fundada por los bandeirantes (primeros colonos de Brasil). Es un municipio del estado de Goiás y conocida como la ciudad del Rio das Almas, es mística y hay varias comunidades esotéricas. Sus simpáticas calles, calzadas con las piedras llamadas de "pé de moleque", están adornadas con caseríos, edificios e iglesias seculares en estilo Barroco, retrato vivo y muy bien conservado de la historia goiana. La gente es entrañable y con un temperamento naturalmente "hablador". La sensación es que los temas no se agotan nunca. La ciudad ofrece muy buena infraestructura para los turistas, la naturaleza derrocha atractivos naturales: decenas de ríos, arroyos y cascadas, parque y miradores, además de reservas ecológicas que son verdaderos santuarios de la vida silvestre y lo mejor, está cerquita de Brasília, 137 km. ¡Ah, la comida es un espectáculo aparte! Y, hablando de eso, por la noche, el movimiento se concentra en la calle de Rosário, donde se ubican gran parte de los bares y restaurantes.
A pesar de tener la mayor parte del turismo orientado a la arquitectura y a su importancia histórica como la iglesia de Nossa Senhora de Meia Ponte, con sus altares esculpidos en oro, Piri (como es cariñosamente llamada por los habitantes y turistas), mantiene una mezcla de tradiciones religiosas y paganas, presentes en sus fiestas, como la del Divino Espírito Santo, considerada una de las mayores manifestaciones populares de América del Sur, para la cual se adorna totalmente. Realizada 40 días después de la Pascua, la fiesta dura 12 días, tres de los cuales se dedican a la Cavalhada, representación de la guerra entre Moros (caballeros vestidos de rojo) y Cristianos (caballeros vestidos de azul). Allí también podemos ver el pico central de los Montes Pirineos, que con sus 1385 metros de altitud, es camino de la romería a la Santíssima Trindade.
Sólo una última cosa, ¿no estás viendo una similitud en el nombre de la ciudad? Dicen que en 1890, un señor catalán añoroso de los Pirineos europeos resolvió cambiar el primer nombre de la ciudad "Minas de Nossa Senhora do Rosário Meia Ponte" para Pirenópolis. ¿Esto no es sorprendente?
Saludos desde Brasília,
Ana Paula
PD: Te envío algunas fotos y también un video.
Hola, Ana:
ResponderEliminarNo he podido conocer Pirinópolis, pero ya sabía algo de las "Cavalhadas", que es una fiesta preparada por toda la gente, uy, ¡me parece fantástico!
Un beso
Qué bien, Ana Paula. Además de lo de los Pirineos, en España también hay una fiesta muy parecida a las Cavalhadas.
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